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Johnny Walker aprueba sparring con Strickland y considera entrenar con Ngannou

Desde que ganó notoriedad en la UFC, Johnny Walker se hizo conocido como un luchador «gitano», ya que le gustaba entrenar en varios gimnasios alrededor del mundo para continuar su evolución. A pesar de ser un atleta a tiempo completo en el equipo SBG Ireland, en Dublín (Irlanda), el brasileño todavía aprueba el sparring con representantes de otros equipos. Eso es lo que sucedió el pasado mes, cuando compartió el tapete con Sean Strickland, actualmente séptimo en el ranking del peso mediano de la UFC.

La actividad tuvo lugar en la ‘Overcome Academy’, ubicada en Las Vegas (EE.UU.), luego de que el estadounidense, aún más liviano que el brasileño, lo invitara a entrenar. En una entrevista exclusiva con el informe de Ag. Fight, Johnny contó detalles de esta experiencia y agregó que tomó los puntos positivos que aprendió de Strickland.

“Hicimos dos sparrings. Uno había regresado de unas vacaciones en Brasil, comiendo dulces, asado. Llegué a Las Vegas, me pusieron la vacuna COVID-19 y programé el combate. El día que fui a hacerlo, tenía fiebre, dolor en mi cuerpo, todo hecho un desastre. Lo hicimos, pero no pude hacer una buena actuación porque estaba cansado, pero aun así me encontré con él. En el último asalto no dejaba de gritar ‘Vamos, vamos’. Oh yo: ‘Vamos’. Pero tenía sueño, me dolía el cuerpo. Hombre aburrido. Es bueno en el boxeo, porque si da una patada, no puede jugar con los codos”, detalló el peso semicompleto, antes de completar.

“Dos días después de que pasó lo del COVID-19, le dije que lo hiciéramos de nuevo y él estuvo de acuerdo. Esta vez fue diferente y le grité (risas). Le gusta gritar, bestia loca, pero es un buen tipo, me tomé un descanso con él. Bloquea el boxeo con el codo, detiene los cruces con la mano y duele. Incluso me lastimé los bíceps. Aprendí una técnica en su boxeo. Creo que me funciona y fue genial”, concluyó.

Este no fue el primero y no será el último intercambio de información que Johnny tendrá con otro competidor de un equipo diferente al suyo. Como un gran peso semicompleto con ambiciones de ascender en la división en un futuro cercano, Walker admitió que tiene en mente entrenar con Francis Ngannou, actual campeón lineal del peso pesado de la UFC.

“Aquí en Irlanda hago mucho sparring con pesos pesados ​​del boxeo porque es muy bueno y son muy técnicos. Quiero entrenar con los pesos pesados ​​de la UFC, porque es una categoría a la que debería ascender en el futuro de mi carrera. Entrenando con Francis Ngannou. Es algo en lo que pensar. La próxima vez que vaya allí (a Las Vegas) veré si puedo encontrar a Francis para intercambiar un poco de experiencia. Soy más alto que Ngannou, pero él es más pesado y más fuerte. El es un monstruo. Sería genial (un entrenamiento con él). Me gustan estas experiencias y siempre busco lo mejor”, concluyó el luchador.

En las MMA profesional desde 2013, Johnny Walker, de 29 años de edad, comenzó su carrera en la UFC cinco años después y pronto llamó la atención, con nocauts relámpago en sus primeras tres peleas. Sin embargo, posteriormente el luchador vivió un período de inestabilidad, con derrotas ante Corey Anderson y Nikita Krylov. El deportista volvió a la senda de las victorias ante Ryan Spann, en 2020, pero, en su reciente aparición, paró a Thiago ‘Marreta’, por decisión de los jueces, en una cartelera que tuvo lugar en octubre de este año.

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